Lento que lo importante es el camino y no la llegada... murmuré en ese preciso momento.
Ha pasado ya bastante tiempo desde
mi última publicación eso nos hace pensar que el tiempo es relativo para
algunas personas o depende de la forma como vemos las cosas, realmente no sé
cómo empezar, lo que sí sé es que ciertamente no creí en volver, ya no era
suficiente lo que escribía para compartir y dar a ustedes mis queridos
lectores, se me olvidó para quien escribía, para mí este momento en el que
empiezo a dejar que fluyan las ideas y poder expresarlas aquí me lleva a que
eso para mí es la respuesta.
Citaría
"oh me, oh life" de Walt Whitman para ilustrar mejor lo que quiero
decir, pero esta cita es para la creación de mucho más e interesantes momentos,
de ese sentido poético al que se refería.
"Así como marinero errante que regresa, después de la tormenta, después de casi morir, después de ya no poder más, yo regreso a la poesía y a la escritura,como el marinero regresa al mar. "
Esta vez con una tripulación que
ciertamente había tomado mares distintos que los llevaban a un sinfín de
aventuras personales y extraordinarias, y que hasta cierto punto cuyas rutas
seguían la misma senda desolada que la mía.
Ahora nos proclamamos Nómadas
virtuales, o mínimo aspirantes a aquel sueño que una vez nos surgió en una plática
por allá del año 2015 en un lugar conocido como el glorioso CCH- Oriente, ah
vaya que el tiempo sí pasa…
<<Siendo más una botella al
mar a la espera de ser leído por un alma intranquila en su pequeña isla.>>
Un viaje
tranquilo, en esta ocasión, entre amigos que no se han visto desde hace
años, disfrutamos las calles peatonales alrededor del Zócalo de la Ciudad
de México, uno de los lugares obligatorios, por sus grandes edificaciones, sus
caos que son parte de ella, sus mil y una tiendas con sedes en todo el mundo,
claro ejemplo del capitalismo que ha invadido al mundo entero, estremeciendo con
la arquitectura de los españoles y con toques de los primeros pobladores.
Paralelamente en
fechas de felicidad y fiesta donde celebramos nuestra independencia.
Cada vez siempre habrá algo nuevo en
alguna esquina de esta ciudad tan cambiante.
Después de tanto caminar ¡oh dios! encontramos
un pequeño oasis donde llenamos las cantimploras para seguir adelante.
Cansados de caminar recorrimos
bellas artes de punta a punta, nos dirigimos al monumento a la revolución. Y fue
ahí, fue en el festival de HIP HOP donde un
cielo impresionante se mostraba orgullo e imponente, y fue ahí donde nos
maravillamos de todo aquel hermoso atardecer en CDMX.
Aquí un grupo de
amigos y yo replanteamos Nómadas virtuales.
Por
el momento esto es la piedra angular de este nuestro proyecto.
Espero con ancias sus comentarios