jueves, 8 de noviembre de 2018

¡Un reencuentro muy satisfactorio!


Lento que lo importante es el camino y no la llegada... murmuré en ese preciso momento.


Ha pasado ya bastante tiempo desde mi última publicación eso nos hace pensar que el tiempo es relativo para algunas personas o depende de la forma como vemos las cosas, realmente no sé cómo empezar, lo que sí sé es que ciertamente no creí en volver, ya no era suficiente lo que escribía para compartir y dar a ustedes mis queridos lectores, se me olvidó para quien escribía, para mí este momento en el que empiezo a dejar que fluyan las ideas y poder expresarlas aquí me lleva a que eso para mí es la respuesta.

Citaría "oh me, oh life" de Walt Whitman para ilustrar mejor lo que quiero decir, pero esta cita es para la creación de mucho más e interesantes momentos, de ese sentido poético al que se refería. 

"Así como marinero errante que regresa, después de la tormenta, después de casi morir, después de ya no poder más, yo regreso a la poesía y a la escritura,como el marinero regresa al mar. "


Esta vez con una tripulación que ciertamente había tomado mares distintos que los llevaban a un sinfín de aventuras personales y extraordinarias, y que hasta cierto punto cuyas rutas seguían la misma senda desolada que la mía. 


Ahora nos proclamamos Nómadas virtuales, o mínimo aspirantes a aquel sueño que una vez nos surgió en una plática por allá del año 2015 en un lugar conocido como el glorioso CCH- Oriente, ah vaya que el tiempo sí pasa…

<<Siendo más una botella al mar a la espera de ser leído por un alma intranquila en su pequeña isla.>>

Un viaje tranquilo, en esta ocasión, entre amigos que no se han visto desde hace años, disfrutamos las calles peatonales alrededor del Zócalo de la Ciudad de México, uno de los lugares obligatorios, por sus grandes edificaciones, sus caos que son parte de ella, sus mil y una tiendas con sedes en todo el mundo, claro ejemplo del capitalismo que ha invadido al mundo entero, estremeciendo con la arquitectura de los españoles y con toques de los primeros pobladores.
Paralelamente en fechas de felicidad y fiesta donde celebramos nuestra independencia. 
Cada vez siempre habrá algo nuevo en alguna esquina de esta ciudad tan cambiante.

Después de tanto caminar ¡oh dios! encontramos un pequeño oasis donde llenamos las cantimploras para seguir adelante.

Cansados de caminar recorrimos bellas artes de punta a punta, nos dirigimos al monumento a la revolución. Y fue ahí, fue en el festival de HIP HOP donde un cielo impresionante se mostraba orgullo e imponente, y fue ahí donde nos maravillamos de todo aquel hermoso atardecer en CDMX. 
Aquí un grupo de amigos y yo replanteamos Nómadas virtuales.

Por el momento esto es la piedra angular de este nuestro proyecto. 

Espero con ancias sus comentarios